Colegio Banting · Desde 1994
Una escuela que nació
para hacer bien
las cosas
Banting comenzó con una convicción sencilla y poderosa: que la educación de excelencia podía ser humana, exigente y accesible al mismo tiempo.
En 1994, Patricia Macías y Álvaro Salinas fundaron el Centro de Formación Escolar Banting en el sur de la Ciudad de México. Empezaron con pocos alumnos, mucha vocación por la docencia y un sueño muy claro: construir una escuela donde se enseñara bien, se acompañara de cerca y se formara a cada estudiante con seriedad y cariño.
Lo que comenzó como un proyecto pequeño se convirtió con los años en una comunidad educativa sólida, innovadora y profundamente humana.
Todo empezó con una vocación genuina por educar
Banting no nació como una marca. Nació como una vocación.
Sus fundadores, los biólogos Patricia Macías y Álvaro Salinas, habían descubierto en la docencia algo más que una profesión: una forma de transformar vidas. Después de años de experiencia enseñando, entendieron que querían construir un espacio propio para educar con profundidad, cercanía y altos estándares.
Así nació el Centro de Formación Escolar Banting en 1994. El proyecto arrancó con humildad, determinación y apenas seis alumnos.
Un nombre que representa ciencia, humanidad y cambio de vida
El nombre del colegio fue elegido en honor a Frederick Grant Banting, el fisiólogo canadiense que logró aislar la insulina — un descubrimiento que cambió la vida de millones de personas en el mundo.
Desde el origen, el nombre Banting quiso representar algo muy concreto: la capacidad del conocimiento para transformar la vida humana. Ciencia con propósito. Innovación al servicio de las personas.
Esa inspiración sigue viva. El nombre nos recuerda que educar también es abrir posibilidades, cuidar vidas y poner el conocimiento al servicio de algo más grande que uno mismo.
El sueño era claro desde el principio
Desde sus primeros años, Banting tuvo una idea rectora que sigue definiendo su identidad: demostrar que la educación de excelencia no tenía por qué ser lejana, fría o inalcanzable.
No se trataba solo de enseñar materias. Se trataba de formar personas capaces de pensar, convivir, crear y hacer bien las cosas.
Por eso Banting nació como un Centro de Formación. Esa palabra importa. Porque aquí la educación nunca se ha entendido como simple transmisión de contenidos, sino como construcción de hábitos, habilidades, carácter y visión de futuro.
Crecer sin perder el alma
Con el paso del tiempo, Banting ha incorporado nuevas metodologías, más tecnología, alianzas estratégicas y una visión más amplia. Pero hay cosas que no hemos querido perder.
No hemos querido perder la cercanía con las familias.
No hemos querido perder la convicción de acompañar al alumno de verdad.
No hemos querido perder la exigencia por hacer las cosas bien.
No hemos querido perder la idea de que una escuela debe formar tanto en lo académico como en lo humano.
Esa continuidad entre origen y evolución es una de las fortalezas más importantes de Banting: cambiar lo necesario sin soltar lo esencial.
Una escuela que ha sabido evolucionar
Fundación
Nace el Centro de Formación Escolar Banting en la Ciudad de México, fundado por Patricia Macías y Álvaro Salinas. El proyecto arranca con seis alumnos y una vocación clara por la educación.
Nueva etapa de liderazgo
David Medel asume la dirección general e impulsa una nueva fase de crecimiento, modernización e innovación institucional.
Innovación y consolidación
Banting fortalece su apuesta por la tecnología educativa, es reconocido por Google como caso de referencia en integración digital y consolida una etapa de mejora continua y fortalecimiento organizacional.
Great Place to Work
La institución recibe reconocimiento como un gran lugar para trabajar y fortalece su estructura para crecer sin perder calidad.
Nace Casa Productora de Contenido Educativo
Se fortalece la capacidad de desarrollar y documentar un modelo educativo propio, con visión de largo plazo.
Expansión a Querétaro
La historia de Banting se expande hacia un ecosistema educativo más amplio, con nuevos proyectos, contenidos y plataformas digitales.
Visión de futuro
La institución sigue integrando nuevas capacidades tecnológicas y fortaleciendo una visión educativa conectada con los desafíos del presente y del futuro.
Banting es una comunidad que forma personas
Banting es una escuela donde las familias buscan cercanía y confianza.
Donde los alumnos encuentran acompañamiento real.
Donde los docentes entienden que enseñar también es formar carácter.
Y donde el aprendizaje se vive con disciplina, exigencia, humanidad y propósito.
Más que una institución educativa, Banting es una comunidad que ha elegido sostener una misma convicción durante décadas: la educación importa demasiado como para hacerla a medias.
Nuestra historia explica lo que creemos hoy
Creemos en una formación integral.
Creemos en el valor de los hábitos y las habilidades para la vida.
Creemos en la exigencia académica con acompañamiento humano.
Creemos en la innovación con propósito.
Creemos en una escuela que prepara para el futuro sin dejar de formar para la vida.
Por eso nuestra historia no es solo una cronología. Es la raíz de nuestro modelo educativo y de la experiencia escolar que hoy viven nuestros alumnos.
Conocer nuestros irrefutables →La brújula que nos orienta
Formar personas íntegras, capaces de aprender, pensar, convivir y actuar con responsabilidad en un mundo cambiante, a través de una educación exigente, cercana y profundamente humana.
Seguir consolidando a Banting como una escuela de referencia por la calidad de su formación integral, su capacidad de innovar con propósito y su compromiso con hacer accesible una educación de excelencia.
Lo más importante no es cuánto tiempo llevamos.
Es para qué existimos.
Han pasado décadas desde que Banting abrió sus puertas por primera vez. Han cambiado los contextos, las herramientas y los retos del mundo. Pero sigue intacta la razón por la que esta escuela existe.
Acompañar a cada alumno a crecer con inteligencia, humanidad, estructura y propósito.
Eso fue verdad al principio. Y sigue siendo verdad hoy.